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Editoriales | Paro Nacional

La última marcha

Yeison Montoya Vanegas
[email protected]
Administrador Publico

Arengas vienen, arengas van.
En el aire, olor a ira, decisión y libertad,
gritos de júbilo y excitación en el ambiente.
Jóvenes, adultos y viejos
marchan al unísono de la protesta.

Allí no importa credo, color o profesión.
El cielo parece unirse a la fiesta y las nubes se tornan oscuras.
Con determinación todos avanzan y bailan
cual canción de emancipación.
Por la calzada de la calle principal aparecen ellos,
Cual figura de reprensión.

Defienden su gobierno
excusan al traidor a fuerza de ser esclavos.
Ellos, los del pueblo, van avanzando con más ímpetu que miedo,
el sonido de las voces se entreteje entre tambores y silbatos.

Suena una radio, es uno de ellos
y, al otro lado, una voz que dice “en marcha”.
Todo es confusión,
ahora las piedras vuelan como pájaros
y los estruendosos cañones hacen presencia.
Ellos, los del uniforme, sacan sus bolillos
he intentan frenar el río de gente,
el raudal de sueños y el sabor al cambio.

Hay ruido y desesperación,
unos corren;
otros, los más valientes, se unen de las manos
y avanzan hacia lo incierto.

Hay pavor, hay llanto, hay caos…
Sangre aquí y allá.
Se hieren unos a otros y los verdaderos culpables
yacen lozanos y sonrientes en sus mansiones y palacios
fingiendo indignación.

Ahora hay bombas y metrallas,
hasta el sol se escondió.
Hay una pausa seguida de un millón de segundos.
De lado y lado la fuerza se acabó.
¿Qué fue lo que pasó?
Todos se miran con angustia y resignación.
Entre tanto alboroto y desasosiego
lo único que distinguen fue a la mujer que cayó.

Ella era una líder que su comunidad nombró.
Destacaba, por su discurso, honestidad y proyección.
Cayó, cayó, una bala hizo nido en su pecho y jamás respiró.

Hoy en día solo se escucha el llanto de una madre
que clama sin rencor
exige por la justicia y la transformación.
Quizás no la de los hombres
tal vez sí por la de Dios.

7 respuestas a «La última marcha»

Eres mi poeta y escritor preferido Dios y la virgen sigan guiando ese talento eres el mas vas cosechando y se que vas a llegar muy pero muy lejos me le quito el sombrero

Muy bueno te felicito no sólo porque es de tu autoría sino porque poética y sutilmente pero directamente apuntando a la realidad que vivimos haces una descripcion sumamente exacta de la injusticia y los causantes de la misma y como hay y seguiran habiendo idiotas utiles que los apoyan y les creen. Muy bien Jeison y gracias

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