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Editoriales | Paro Nacional

El miedo a que se termine el paro

Efraín José Martínez Meneses
[email protected]
Profesor – Unisabaneta
Ingeniero Universidad de Antioquia
Mag. Universitat Oberta de Catalunya
PhD (c) Universidad de Salamanca

Tengo miedo a que se termine el paro y que al despertar mañana todo siga igual. En gran medida, esto sostiene las protestas. A veces uno no quiere regresar a casa y dilata la llegada; toma la ruta de bus con el recorrido más largo; busca excusas; conversa en demasía y pospone; camina lento. Regresar a esa casa llamada Colombia es regresar a ese punto desesperanzador desde donde iniciamos. Si regresamos, sentimos que no hubo victoria. 

Se retiró la reforma tributaria, pero, en honor a la verdad, esa reforma fue solo la última gota que rebosó el vaso; sacan la gota que se derramó, pero aún sigue el vaso lleno. Somos un país maltratado por un gobierno abusivo y las palmaditas en la espalda y la promesa de que no va a volver a suceder, ya no surten efecto. Sabemos que, al regresar a casa, el maltratador despierta y ese juego de roles de una tragedia doméstica comienza. No queremos volver a vivirlo. 

Entonces debemos creer que ahora, como lo hemos hecho desde siempre,  el gobierno sí va a cumplir: que no va a volver a presentar sus nefastas reformas; que tampoco va a vender activos para reemplazar ese dinero prometido a bancos y grupos económicos; que la austeridad se hará presente; que van a parar los asesinatos sistemáticos; que la justicia por fin va a tener dientes para encarcelar a los dirigentes mafiosos y corruptos; que el exagerado nepotismo no nos va a demostrar más que merecer y esforzarse es solo para los pobres; y que se va a buscar la paz con los grupos armados. 

Son tantas cosas que extenúa el solo mencionarlas. Ahora, lo que provoca el sentirlas es un agotamiento espiritual que se parece a la muerte. El paro ha sido un RCP [Reanimación cardiopulmonar] y un despertar súbito, bocanadas de vida, jadeo de pulmones que sienten el aire después de la asfixia, venas que se hinchan. Hay que detenerlo, pausar… Pero no queremos hacerlo, quisiéramos que este instante de dignidad durara para siempre. Ahora que hemos despertado de la catalepsia, nos dicen que debemos tomarlo con calma. 

No habrá cambio de gobierno. Seguirán abusando de su poder, manipulando, invirtiendo toneladas de dinero de todas las fuentes posibles para ganar las elecciones. Continuarán las plazas llenas de los otros candidatos, pero los resultados de la Registraduría no lo reflejarán. 

¡Qué miedo que se termine el paro! porque será el baile de otros, el nuestro es el baile de los que sobran1; el de veintiún millones de pobres. ¡Qué miedo! porque sentiremos que los muertos fueron en vano y las familias llevarán las imágenes de sus desaparecidos a cuesta, toda la vida. 

 Recuperar la esperanza no se logra al sacar un ministro multimillonario que se va a ocupar un mejor cargo ni retirar artificiosamente las reformas para introducirlas después en un gol de victoria en otra Copa América comprada. Para detener ese río de gente que recorre las calles, nos deben dar más. Piensen en Chile, se logró un cambio a la Constitución. Esta no es la solución aquí, pero piensenlo. Nos deben dar más, el daño es tan descomunal que una renuncia presidencial, un llamado a elecciones, un gobierno de coalición u otro mecanismo de participación múltiple no suena descabellado.

El comité de paro, poco tiene que ver con lo que está sucediendo, pues no es claro lo que coordinan ni a quiénes representan o a quiénes dirigen. Los llamados a las marchas, plantones y eventos se realizan de manera independiente por iniciativas locales. La única solución es que nos den más, eso es lo que debe pensar el presidente. Debe ser algo que permita la participación a millones de ciudadanas y ciudadanos. Piense, señor presidente; piensen, políticos que no representan a nadie; piensen qué darle a los jóvenes para recuperar la confianza, para recuperar el país.


1 “El baile de los que sobran” canción incluida en el álbum musical: Pateando piedras (1986) – Los Prisioneros. Grupo chileno de rock en español. 

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