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Editoriales | Junio

Cigarrillo

Lucas Orozco Ramírez
[email protected]
Estudiante de Licenciatura en Filosofía y Letras
Séptimo semestre
Universidad de Caldas
@jesuislucasorozco

I

Salgo de casa y miro las nubes negras
estas cubren el cielo y no me dan tregua
cruzo dos calles y la ciudad ya es una tormenta.

De estos días grises en los que solo me lanzan piedras
siento vacío, angustia, soledad y poca fuerza.
¿Dónde quedaron mis amigos los poetas?
¿Seré el único que ha soportado esta violencia?

Trato de no aferrarme a la consciencia
sigo caminando pese a la tormenta.
Voy al minisúper para llenar mi despensa
tal vez un cigarrillo alivie mis dolencias
pese a que el tabaco a mis pulmones desalienta.

Amigos míos en días grises como hoy
se han quitado la vida para extinguir todo su dolor.
Los destruyeron sin el más mínimo pudor
y otros llenos de estigmas criticaron al que se suicidó.
No pensaron en una cura a esta terrible situación
y señalaron de cobarde a quien todo no soportó.

Ridículo, angustiado y con mucho desamor
veo a aquellos que no entienden la vida que nos tocó.
No sabemos qué es bueno y juzgamos sin comprensión
pero no le doy más vueltas y me voy.

Elijo los cigarrillos con apenas devoción
la cajera me analiza y miedo siento yo.
¿Qué tengo pues en el rostro para que me miren así hoy?

II

Como epifanía la lluvia cesó
el cielo cambió para que saliera el sol
y esta ciudad tan gris apenas algo me reconfortó.

De nuevo a mi casa el camino no cambió
vi la misma clase de personas que la lluvia escondió.
Algunos con hijos y mascotas que la luz del sol alegró
¡Qué belleza hay en su ingenuidad y su vivaz ilusión!

A veces pienso que ignorante querría ser yo
vivir como esas personas que los domingos alegres son.
¿Pero dónde quedan la crueldad y la desazón?
La pobreza y este sistema tan feroz
y por supuesto mis amigos que este mundo asesinó.

El mundo donde el poeta no tiene ocupación
es triste y agonizante, ¿qué karmas vivimos hoy?
Aunque mi mente siempre trate de idear una solución
no puedo vivir de tristeza ni de ausencia de amor,
la existencia es una carga violenta que se debe vivir con pasión.
La ciudad en realidad no es tan gris hoy
la analizo y parece que algo bello alguien avistó.

Veo gatos en todos lados cuando a casa regreso yo
pienso que, como ellos, los poetas se mueven sin persuasión.
Nadie nos presta atención aun siendo consuelo en esta prisión
¿o será que esto ya concluyó?
Una discusión sin propósito que ya alguien clausuró
una en la que la vida no tiene sentido de superación
pero donde paradójicamente es posible la belleza y la ilusión.

III

En casa recuerdo que la despensa vacía fue el motivo de mi excursión
que en el súper la cajera pánico me generó
y que este ansioso poeta solo cigarrillos compró.

Miro por la ventana y la ciudad tiene diversión
de lejos en el parque veo personas cargadas de incomprensión.
No entienden sus vidas y todavía tranquilos son
belleza en la sencillez, es lo que viven bajo el sol.

Yo, por el contrario, no sé a dónde voy
no quiero salir otra vez hoy.
Quiero escribir y ver si algo sale en respuesta a esta cuestión
no comprendo el sentido de la vida y tampoco el de Dios.
Quizá no tenga salida y deba resignarme a existir dolido y con pavor.

Sin embargo, ¿eso no sería rendirse ante esta cruel actuación?
Renunciar a los últimos alientos de todo lo que se amó
evitar hacer cambios por mero temor.
Romperse la cabeza intentando hallar alguna solución
y darse cuenta al final de que todo fue incomprensión
habiendo gastado el tiempo sin recordar el pasado con satisfacción.

Abro la ventana y saco el encendedor
miro mi cigarrillo y belleza encuentro yo.
La vida es como estos cilindros, dañinos y sin razón
pero no usarlos es inútil, es un abandono del amor.
Fácil es seguir viendo todo con aflicción
quejándose de lo cotidiano y generando destrucción.
Por eso encontrarle gracia a la existencia es de valientes con pasión
dispuestos a crear y a todo ponerle color.
Seguro algunos se desencantan con el frío, las críticas y el hedor.

IV

Aspiro y humo suelto yo
este cigarrillo mi mente despejó
veo con perspectiva todo a mi alrededor.

Y me pregunto: ¿cuántas cosas no he hecho por horror
por intentar hallar una salida a este laberinto tan feroz?
Si he de vivir la vida, la viviré con esplendor.

Hay desastres, guerras y corrupción
tenemos un sistema que privilegia el rencor.
Las noticias muestran lo peor
y cada día el panorama es más desalentador.

Miro mi cigarrillo que muy rápido se quemó y pienso que no quiero esto con mi vida
Mejor salgo y valoro lo simple de días grises como hoy.