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Editoriales | Paro Nacional

Carta a mamá

Wendy Aldana Cervera
[email protected]
Licenciada en Lingüística y Literatura
La Gran Colombia
Morada Palabra (Narración oral)

Del gobierno cayó violencia, mi mami la rechazó, se puso en modo protesta y qué linda quedó.

Le festejamos esta fecha desde hace 26 mayos, el año pasado todos estábamos confundidos, temerosos y encerrados. Los medios decían que mejoraría la situación en algunas semanas y, desde eso, ya ha pasado poco más de un año. 

Para este mayo no le quiero regalar flores, ni chocolates, ni desayunos o almuerzos especiales. Me uno al sentimiento de querer contribuir a que este sea un mejor país para sumercé y para todos. Sé que está cansada de caminar todos días para poder llegar a casa después de trabajar, sé que los bloqueos hacen que tenga que esforzarse un poco más; pero no se preocupe, no se rinda, siga caminando que todo esto es para que sumercé más adelante pueda disfrutar.

Al principio fue por la reforma tributaria, seguidamente se sumó la reforma a la salud, no obstante, nos hemos dado cuenta de que el fondo de todo esto es reformar la vida. Intentar construir las condiciones para que este país se convierta en un lugar en el que se pueda vivir sin abusos y sin temor. 

Mami preciosa, todos los días pienso en si la última vez que nos vimos será definitivamente nuestro último recuerdo. Hoy lamento mis ausencias en la adolescencia y le pido a la anciana que la cuide en las calles y que todas las noches le permita regresar. Hoy también pienso en esas madres que desde el 2008 lloran a sus hijos y pienso en esos hijos que desde el otro lado las mantienen a ellas vivas. Yo quiero, mami, que sumercé siga viendo mi rostro y nombre en boletas de eventos, y jamás le toque verlo en carteles de desaparición, violación o asesinato. Y le pido que si algún día la llaman a reconocer mi cuerpo en cualquier triste y fría morgue, haga caso omiso a todas las razones que le den. Simplemente recuerde que por más mal que en el exterior se vea, mi alma es quien habla y a esa sí le va a poder creer.

Finalmente, mami, le escribo estas palabras para agradecerle por levantar su voz y por enseñarnos a levantar la nuestra —aunque eso la llene de pánico—. Gracias también por aquel cacerolazo, por siempre estar dispuesta a escucharnos y por expresarle al mundo que no somos vándalos. ¡La amo con todos mis sueños! Espero que este próximo día, las tres sigamos con vida y que podamos ver y vivir la mejor versión de este trágico país. 

19 de mayo del 2021.

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